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2020/07/07

Entendiendo a la VIOLENCIA LABORAL

VIOLENCIA LABORALViolencia laboral - mobbing



ÍNDICE

INTRODUCCIÓN A LA VIOLENCIA LABORAL

La violencia siempre ha estado presente en todo ambiente, y el ambiente laboral no es la excepción. Existe desde hace mucho, pero es reciente la concientización acerca de este tema.

En la mayoría de las veces, las empresas no responden ante estas violencias para frenarlas y tomar las medidas respectivas para dar solución a este tipo de conflictos. También hay los casos en los que no se quiere admitir su presencia, a pesar de la evidencia que pueda haber y, por tanto, conlleva a que no haya medidas. 

Aunque parezca broma, también existen casos en las que las víctimas de esta violencia laboral son las que padecen las consecuencias por parte de las empresas, porque terminan despedidos y hacen todo lo posible para que no hagan público o sigan denunciando lo que está ocurriendo.

La violencia laboral se puede manifestar de muchas formas, siendo las más comunes las de violencia física, acoso sexual y hasta acoso moral.

Con el paso del tiempo y con las investigaciones realizadas se han ido identificando las formas que suelen ser usadas por los acosadores, lo que ha hecho es darnos una mayor luz del tema y que cada vez más trabajadores tomen consciencia de lo que les estaba ocurriendo y así poder reclamar soluciones a su situación. 

De este modo, poco a poco las empresas también toman conciencia de la violencia laboral y buscan evaluar estos riesgos, afrontarlas cuando sucedan y, sobre todo, lograr, en la medida de lo posible, que no ocurran; es decir, contar con medidas preventivas.

Las distintas formas de violencia laboral tienen en común el poder dañar la salud del trabajador por el ataque a la dignidad que la violencia implica, diferenciándolo respecto a otros riesgos psicosociales que suelen provocar estrés.

ENTENDIENDO A LA VIOLENCIA LABORAL


La violencia laboral no es únicamente física (comportamental), sino también de tipo actitudinal; algunas veces pueden ser muy claros, en otros casos pueden ser más sutiles que puede pasar desapercibido.

A grandes rasgos podemos dividir la violencia laboral en violencia física y violencia psicológica. La violencia física en el trabajo siempre fue reconocido como tal, pero la existencia de la violencia psicológica fue subestimada por mucho tiempo, y es reciente la debida atención que se le da. Es esta violencia psicológica la que actualmente es uno de los problemas prioritarios en el lugar de trabajo.

  • Violencia física: 

Se da cuando se hace uso de la fuerza física contra otra persona o grupo, que puede producir daños físicos, sexuales o psicológicos.

  • Violencia psicológica: 

Se da cuando se hace uso del poder, las amenazas, acosos, intimidaciones o burlas contra otra persona o grupo yendo en desmedro hacia estas personas afectando el desarrollo mental, moral o social. Es también conocido como “acoso laboral” o “mobbing”.

Muchas veces la violencia física y la psicológica se superponen, por lo que es muy difícil clasificarlas.
Para poder contar con medidas preventivas frente a esta violencia laboral, es menester conocer la clasificación de la violencia

1. Violencia tipo I


Hace referencia a la violencia externa. En este tipo de violencia quien la ejerce no tiene ninguna relación laboral con el trabajador agredido ni con la organización. El mayor ejemplo son los robos; este tipo de violencia puede darse con mayor probabilidad en trabajos en los cuales se dan transacciones económicas como son las tiendas, supermercados, bancos o los que hacen servicio de taxi, entre otros.

2. Violencia tipo II


Hace referencia a la violencia de servicios. En este tipo de violencia son los clientes de los bienes o servicios que la organización ofrece, debido a que pueden sentirse engañados, maltratados, mal atendidos, en general poco contentos con la relación comercial. Esto es más probable que ocurra quienes laboran en ventanilla, en atención al cliente, los docentes, entre otros.

3. Violencia tipo III


Hace referencia a la violencia relacional. En este tipo de violencia son los compañeros de trabajo quienes la ejercen y reciben a la vez. Puede deberse a un conflicto de intereses, por falta de comunicación. También se puede dar entre trabajadores de distintos niveles jerárquicos por incumplimiento de expectativas. El agresor puede ser tanto alguien que está por encima en la jerarquía o como alguien que está por debajo.

CÓMO SE ORIGINA LA VIOLENCIA


Factores biológicos: estudios refieren que existen factores biológicos que predisponen a que algunas personas tengan conductas agresivas y que son emocionalmente explosivos. Algunas personas tienen más riesgo que otras de desarrollar estas conductas agresivas, independientemente del contexto en que se encuentre.
Aprendizaje social: gran parte de nuestro repertorio conductual social es aprendida. Así, la conducta violenta de algunas personas pudo haber sido aprendida en contextos en que se educó y creció. No solo se aprende el comportamiento en sí o las actitudes, sino también las estrategias y cómo ejercer dicha violencia. Si la persona creció en un contexto en el que se recurre a la violencia para obtener lo que desea o alcanzar una meta, la persona también aprenderá a ejercer la violencia para obtener sus objetivos.

CÓMO SE ORIGINA LA VIOLENCIA EN EL TRABAJO


  • Procedentes del entorno: 

Algunas organizaciones pueden ubicarse en zonas peligrosas o delictivas, en entornos deprimidos. Así, en estos contextos la inseguridad es algo generalizado y pronto se extenderá al medio laboral, por un proceso de “contagio”.

  • Procedentes del medio de trabajo: 

Puede deberse por una presión excesiva para aumentar la productividad, despidos injustificados o generalizados, entre otros. En estos contextos, el trabajador puede desarrollar fuertes tensiones que pueden facilitar la aparición de conductas agresivas.

  • Procedentes de la persona: 

Algunas personas pueden tener mayor inestabilidad emocional, irritabilidad generalizada o nerviosismo o más frustraciones reiteradas, fracasos acumulados que pueden generar conductas agresivas.

Existen puestos de trabajo que, debido a las funciones o actividades que implican, hacen que el riesgo de violencia laboral sea mayor. Claros ejemplos son los que manejan dinero como cobradores, cajeros, comerciantes, etc. También los de vigilancia y seguridad como policías, vigilantes. Asimismo, pueden ser violentas quienes trabajan con personas problemáticas, conflictivas o con algún tipo de problema mental: presos, psiquiátricos, etc. Por último, también podemos mencionar a quienes tienen trato directo con el cliente o usuario como son los profesores que son agredidos por alumnos o familiares, teleoperadores que tienen que soportar las quejas, reclamos e iras de clientes. Solo por mencionar algunos, claro que hay más puestos de trabajo que hacen vulnerables a los trabajadores que los ocupan a padecer de violencia.

CONSECUENCIAS DE LOS TRABAJADORES QUE HAN SUFRIDO VIOLENCIA


Algunas situaciones de violencia sufridas por un trabajador pueden ser calificadas como graves para cualquiera que la observe, como por ejemplo pueden ser las amenazas de muerte o agresión sexual. También hay otras que, aunque siga siendo violencia, puede ser vivida por la persona agredida como algo que no signifique mucho y que no tenga repercusión emocional en él.

Para algunas personas recibir un insulto puede no tener importancia, pero en cambio para otros sí pueden ver afectada su autoestima, minándola. Por ello, el cómo afecta la agresividad a la persona agredida dependerá de la intensidad de la misma, sus intenciones, y, por otra parte, del factor de la subjetividad de la persona.

Sin importar ello, de igual modo la violencia, cualquiera sea la forma en que se manifieste, tendrá un efecto en las víctimas, como el desmedro de su dignidad personal o profesional. El organismo tratará de “luchar” con sus componentes físicos o psicológicos, por ello cuando no puede defenderse de forma efectiva y, sobre todo cuando se alarga en el tiempo, aparecen los síntomas físicos y psicológicos.

CONSECUENCIAS PSICOPATOLÓGICAS


Puede haber agresiones que son muy traumáticas capaces de dejar fuertes secuelas en la persona agredida, que hasta podrían hacer imposible que siga trabajando. Desde un punto de vista psicológico, puede desarrollar síndrome de estrés postraumático.

    • Síndrome de estrés postraumático:  ocurre cuando una persona es expuesta a un suceso traumático. La persona que lo padece puede volver a “vivenciar” el trauma en forma de reminiscencias, como episodios reiterados, puede tener pérdida de interés, de satisfacción, capacidad de respuesta al entorno. Por lo general, pueden vivir en un estado de hipervigilancia, un incremento de insomnio o reacción de sobresalto. Entre los síntomas que pueden padecer es la ansiedad, depresión y algunas veces pueden ser acompañadas de las ideaciones suicidas

La violencia laboral puede alterar también el rendimiento del agredido, así como también su integridad social. Ello se refleja en sus síntomas de tensión, depresión, ansiedad, irritabilidad, dificultades de atención, concentración, memoria, dolores de cabeza, reacciones alérgicas, entre otros.

CONSECUENCIAS LABORALES:

Es claro que cuando alguien sufre violencia lo afecta, de igual modo, la violencia laboral afectará a la práctica al clima de seguridad de los trabajadores. Es en estos recelos que se pueden generar que pueden llevar a políticas de distanciamiento y deteriorará la eficacia de los servicios o funciones que brindan.

Por tanto, las organizaciones deben procurar evitar este tipo de actos, pues afectan a sus trabajadores, su principal motor. Los trabajadores son su recurso más importante. Son ellos los que dinamizan las empresas. No solo por ello es que debe generar políticas en contra de la violencia laboral, sino que por respeto mismo a sus trabajadores, en general por respeto a la dignidad humana.





2020/06/03

¿Qué es la motivación?

La motivación es un aspecto relevante en distintas áreas de nuestras vidas, como la educativa y en el aspecto laboral, entre otros, pues la motivación implica todos los procesos que participan en el inicio, dirección y mantenimiento de todas las actividades que realizamos, ya sean estas físicas o psicológicas.

qué es la motivación en las organizaciones


Del párrafo anterior "la motivación implica todos los procesos que participan en el inicio, dirección y mantenimiento de todas las actividades que realizamos", podemos decir entonces que la motivación es el MOTOR DE LA CONDUCTA HUMANA.

ÍNDICE

Qué es la MOTIVACIÓN


La motivación energiza y dirige la conducta, con energía hago referencia a que la conducta humana tiene una "fortaleza", en el sentido de que el comportamiento humano tendrá una determinada fuerza, intensidad y persistencia.

Con dirección quiero dar a entender que toda conducta tiene un fin, un objetivo. Dicho esto, la motivación lo que hará es mover todo organismo hacia ciertos estímulos o actividades, al igual que lo alejará de otros, según lo dicte sus apetitos y aversiones.

Este comentario es solo a título personal, no existe en la literatura ni nada similar, por lo que lo pueden tomar si desean, con cierto cuidado claro está: la desmotivación no existe. El concepto de motivación y todo lo que implica ya concierne ello. Puedes tener motivación para jugar ajedrez o no tenerla, ya el término desmotivación estaría demás.

Ciclo Motivacional:


Qué es la motivación en las organizaciones: ciclo motivacional



Este ciclo de la motivación inicia con una necesidad que no está siendo satisfecha; es eso que tu mente o tu cuerpo te solicita.

Ello provoca en la persona un estado de tensión, debido a que no está satisfaciendo su necesidad, generando un desequilibrio en el organismo. Esta tensión es máxima cuando la necesidad a satisfacer es de orden primario, tales como tomar agua, dormir, comer, entre otros.

Dicho estado de tensión, inducida por una necesidad no satisfecha, conducirá a un impulso. Entonces, esta tensión luego se traduce en ejercer una acción para satisfacer la necesidad. Si esta necesidad es satisfecha por la acción se rompe el estado de tensión, reduciendo el impulso que había sido causado por la necesidad. Por ejemplo: el comportamiento de comer un pan reducirá el impulso que tiene alguien por su necesidad de saciar su hambre. Entonces, este acto es el que rompe la tensión y restablece el estado de equilibrio del organismo.

¿Por qué es importante conceptualizar a la MOTIVACIÓN?

Para la ciencia es importante poder definir a la motivación por las siguientes cinco razones:

  • Para poder relacionar la biología y el comportamiento.
  • Para poder explicar la variabilidad del comportamiento.
  • Para poder inferir estados privados a partir de actos públicos.
  • Para poder asignar la responsabilidad de los actos.
  • Para poder explicar la perseverancia de algunos, a pesar de la adversidad que puedan pasar.
Veamos a detalle un poco más de la importancia de estas razones:

Para poder relacionar la biología con el comportamiento

Como todo organismo biológico, en él existen distintos mecanismos, todos muy complejos, que regulan el funcionamiento del cuerpo y que serán de ayuda para la supervivencia. Así, ante ciertas privaciones internas, tales como la sensación de hambre, de sed o de frío; se darán respuestas corporales que motivarán a realizar acciones con el objetivo de restaurar el equilibrio corporal, como el comer, beber agua o abrigarse. De este modo, podremos relacionar nuestra biología con los comportamientos y la motivación que nos orilló a realizarlas.


Para poder explicar la variabilidad del comportamiento


La motivación nos ayuda a encontrar respuesta ante las siguientes situaciones: el hecho de realizar de forma excelente una actividad un día, y al día siguiente hacerlo mal o el caso de que un niño haga de mejor manera su tarea que otro niño que cuenta con las mismas habilidades, capacidades, conocimientos y en circunstancias muy similares.

Así, la motivación dará respuesta o explicará las variaciones en el desempeño de las personas cuando no puede darse una respuesta en base a habilidades, capacidades debido a que son similares. Entonces, el desempeño también estará en función del estado motivacional de la persona quien realiza la actividad.

Para poder inferir estados privados a partir de actos públicos

Ante un acto en la vía pública, lo primero que se hace, luego de observar la conducta, es inferir alguna causa interna de ella. Interpretamos el comportamiento en base a las posibles razones de la misma. Lo mismo se hace con la conducta propia, de uno mismo. Generalmente, se busca saber si nuestros propios actos están motivados por fuerzas internas o externas.

Para poder asignar la responsabilidad de los actos

La responsabilidad personal es básica para las leyes, la ética y la religión. Al hablar de responsabilidad personal se habla de una motivación interna y la capacidad de controlar los actos. Según Gerrig y Zimbardo, se es menos responsable de los actos cuando no era su intención que ocurrieran cosas negativas o cuando fuerzas externas fueron lo suficientemente poderosas para provocar tal comportamiento.

Para poder explicar la perseverancia, a pesar de la adversidad

Por último, la razón por la que se construyó el concepto de motivación fue la de explicar la causa por la que los organismos realizan ciertas actividades o conductas, cuando sería más fácil no realizarlas. La motivación es el mecanismo por la cual hace que lleguemos al trabajo o a clases a tiempo, aun cuando se encuentre con fatiga. Es la razón por la cual ayuda a persistir y a dar las máximas capacidades y habilidades en el campo de juego, aun cuando todo parezca perdido.





Motivación para Forrest Gump




Perspectivas teóricas sobre la motivación

Existen tres principales perspectivas respecto a la teoría de la motivación, las cuales son:
  • Perspectiva conductista
  • Perspectiva humanista
  • Perspectiva cognitiva
La conductista subraya el papel de las recompensas en la motivación, la humanista en las capacidades del ser humano para desarrollarse y la cognitiva enfatiza en el poder del pensamiento.

A continuación, hablaremos un poco más de estas perspectivas.

Perspectiva conductista sobre la MOTIVACIÓN

Esta perspectiva señala que las recompensas externas y los castigos son centrales en la determinación de la motivación de las personas. Los incentivos agregan interés y motivación a la conducta. Dirigen la atención hacia determinados comportamientos y la distancian de otros.
En efecto, Skinner en su libro "Conducta Verbal" señala lo siguiente:

Los hombres actúan en el mundo y lo cambian, y a su vez son cambiados por las consecuencias de sus actos.

Perspectiva conductual de la motivación
Las personas suelen realizar comportamientos con el objetivo de obtener algún beneficio y evitan o dejan de hacer aquellas conductas que conllevan un daño. 
Para este enfoque, toda modificación de conducta se realiza básicamente a través de refuerzos, recompensas o mediante la evitación u omisión de aquello que sea desagradable.

Conductismo en la motivación: reforzamiento, extinción y castigo



Conductismo en la motivación: refuerzos, extinción y castigos


Refuerzo positivo

Si en una situación dada una persona hace algo que es seguido inmediatamene por un reforzador positivo, es más probable que esa persona haga de nuevo el mismo acto cuando se enfrente a una situación familiar.

Para su uso eficaz se debe identificar el comportamiento que quiere reforzarse, seleccionar los motivadores apropiados y otros aspectos como la inmediatez de la presentación del refuerzo, la privación, saciedad, cantidad de reforzamiento y la novedad del refuerzo.

Se debe administrar inmediatamente después que se presenta la respuesta deseada, En cuanto a privación se considera que un reforzador se torna ineficaz si la persona no ha sido privada de él durante algún tiempo.

En cuanto a saciedad, hace referencia a si se ha experimentado tanto el reforzados que deja de cumplir su función. 

La novedad también es importante a considerar en la motivación para lograr que los refuerzos sean más efectivos.

Refuerzo negativo

Con este tipo de refuerzo se elimina el estímulo aversivo y aumenta la probabilidad de repetir conducta.

Castigo positivo

Se busca reducir probabilidad de repetir la conducta a través de estímulos aversivos.

Castigo negativo

Se busca reducir la probabilidad de repetir la conducta a través de la retirada de estímulos agradables.


Perspectiva Humanista de la MOTIVACIÓN

Esta perspectiva enfatiza la capacidad de la persona para lograr su crecimiento y la libertad para elegir su destino.
En la perspectiva humanista resaltan tres postulados:
  • Jerarquía de las necesidades: Abraham Harold Maslow
  • Teoría: Existencia, Relación y Crecimiento (E.R.G.): Clayton Alderfer
  • Teoría de las necesidades de McClelland: McClellan

Jerarquía de las Necesidades de Maslow

Jerarquía de necesidades de Maslow


Teoría: Existencia, Relación y Crecimiento (E.R.G.) de Clayton Alderfer

La teoría E.R.G. de Alderfer se basa en la Teoría de la jerarquía de las necesidades de Maslow. Alderfer nos habla de las necesidades de tipo Existencia, Relación y Crecimiento.

  • Existencia: necesidades básicas, que corresponderían con las necesidades fisiológicas y de seguridad de Maslow.
  • Relación: se refiere a necesidades sociales y de aceptación. Para su satisfacción requiere de relaciones interpersonales y de la pertenencia a un grupo.
  • Crecimiento: necesidades de desarrollo personal. Se satisface cuando se logra objetivos importantes en el proyecto vital e incluye reconocimiento, autoestima y autorrealización.

Teoría de las Necesidades de McClelland

McClelland nos habla más de las motivaciones sociales. Nos comenta acerca de las siguientes necesidades:

  • Necesidad de logro
  • Necesidad de afiliación
  • Necesidad de poder.
¿Cómo sería una personas con un alto índice en estas necesidades que propone McClelland?

  • Personas con alta necesidad de logro: les gusta tomar responsabilidades de encontrar soluciones a los problemas, se fijan metas, desean retroalimentación de su desempeño, se distinguen por intentar hacer bien las cosas.
  • Personas con alta necesidad de afiliación: tienden a interesarse en la calidad de sus relaciones interpersonales.
  • Personas con alta necesidad de poder: sienten que necesitan que sus argumentos deben ganar, quieren persuadir a otras personas, hacen que sus criterios prevalezcan y se sienten incómodos si no poseen ciertas cuotas de autoridad.

Perspectiva cognitiva de la MOTIVACIÓN

Para la perspectiva cognitiva son los pensamientos quienes guían la motivación. En esta perspectiva cognitiva resaltan tres:
  • Teoría de las expectativas de Vroom
  • Teoría de la equidad de Stacey Adams
  • Modelo de fijación de metas u objetivos
Detallaremos a continuación

Teoría de las expectativas de Vroom


Teoría de las expectativas de Vroom nos dice que las personas se motivan a realizar cosas y esforzarse por lograr un alto desempeño para alcanzar una meta si creen en su valor; es decir, actuarán de una forma si creen que lo que harán contribuirá en lograr el objetivo.
La motivación de las personas para hacer algo estará determinada por el valor que asignen al resultado de su esfuerzo.

Teoría de las expectativas de Vroom (Perspectiva cognitiva de la motviación)


Para Vroom, la motivación es el resultado de tres variables:
  • Valencia: se refiere al valor que la persona aporta a cierta actividad, qué interés se tiene en realizarla y qué tan importante es.
  • Expectativa: es la creencia sobre la probabilidad de que un acto irá seguido de un determinado resultado.
  • Instrumentalidad: se refiere a la consideración que la persona hace respecto a la función de que si logra un resultado, ¿este le servirá de algo?

Teoría de la Equidad de Stacey Adams

Esta teoría de la motivación se enfoca en el criterio que se forma la persona en función de la recompensa que obtiene comparándola con las recompensas que reciben otras personas que realizan las mismas tareas o aportes semejantes. Esta motivación tiene mucha relevancia en el trabajo, en las organizaciones.

Toma en cuenta lo que la persona aporta a la tarea, su capacidad, experiencia, habilidad, nivel de esfuerzo y los resultados: los beneficios que obtiene por la actividad realizada.

Modelo de fijación de metas u objetivos

Modelo de fijación de metas u objetivos

Meta u objetivo es aquello que se intenta alcanzar.
¿Cuáles son los factores de un objetivo para que motive?:

  • Conocimiento: se debe conocer la meta y medios requeridos para alcanzarla.
  • Aceptación: acuerdo sobre lo que se desea realizar.
  • Dificultad: significa que las metas deben ser difíciles, pero no imposibles. Deben suponer un reto para la personas, pero no han de ser inalcanzables.
  • Especificidad: cuanto más concreto sea el objetivo, más fácil será aportar el esfuerzo para lograrlo.
El objetivo orienta la acción, anima a realizar estrategias y planes de acción. El objetivo sirve para regular el esfuerzo. Al tener claro qué es lo que se debe hacer, la persona puede programar sus acciones más fácilmente para lograrlo.

2020/05/19

Contrato jurídico y psicológico en las organizaciones

Los contratos son asuntos del día a día en las organizaciones. Sé que te imaginaste una hoja con toda la formalidad posible y tal vez viste también una firma en la parte inferior derecha. Es la que se nos viene a la mente al hablar de contratos, pero no es el único tipo de contrato que se da en las empresas. Existe uno que no requiere de una hoja o algún material físico. Va más allá, este contrato quizás pocos lo conozcan: el contrato psicológico.

Ahora veremos con mayor detalle acerca de este contrato psicológico, no sin antes conocer un poco más del contrato jurídico y la relación que puede haber entre estos contratos.


Índice de contenido


CONTRATO JURÍDICO

Según la RAE vendría a ser algún pacto o convenio, oral o escrito, entre partes que se obligan sobre una materia o cosa determinada, y a cuyo cumplimiento pueden ser compelidas. Según el Código Civil es la manifestación de voluntad destinada a crear, regular, modificar o extinguir relaciones jurídicas, para su validez se requiere de un agente capaz, que el fin sea lícito, el objeto tiene que ser física y jurídicamente posible. La manifestación de voluntad puede ser expresa o tácita. Es expresa cuando se realiza en forma oral o escrita, a través de cualquier medio. Es tácita cuando la voluntad se infiere de una actitud o de circunstancias de comportamiento que revelan su existencia.


Contrato jurídico






Contiene términos bien definidos y claros, sin que dé lugar a ambigüedades. Además, una vez aceptado el contrato ésta se mantendrá hasta el momento de su culminación o anulación.

Entonces, podemos decir que lo que difiere al contrato psicológico del contrato jurídico es que el primero es dinámico, varía en el tiempo, se replantea permanentemente durante el tiempo en que se encuentra el individuo dentro de alguna organización. Además, en ésta se encuentra todo lo que no está explícito en el contrato jurídico, sino lo implícito. El contrato jurídico, por el contrario, es estático y explícito.

CONTRATO PSICOLÓGICO

Según Robbins es un acuerdo tácito entre el individuo y la organización al que pertenece. Establece expectativas mutuas, tanto lo que espera la organización del individuo como lo que el individuo espera de la organización (2004, p.227). 


Contrato psicológico



“Es la percepción de los empleados de las obligaciones recíprocas que existen dentro de la organización” (Muchinsky, 2004, p.248). Así, el contrato psicológico no es un documento escrito entre el individuo y la organización, sí es un entendimiento implícito de las contribuciones mutuas. “Es una creencia de que se han hecho promesas por parte del individuo y la organización” (Gibson et al., 2006:122). 

Entonces, podemos hablar que existe la creencia de que se ha hecho alguna forma de promesa y que los “términos y condiciones” se han aceptado por ambas partes. En efecto, Griffin y Moorhead señalan que un contrato psicológico es similar a uno legal, pero es menos formal y definido. Además, que “a diferencia de un contrato de negocios, uno psicológico no está escrito en papel ni todos sus términos se negocian de forma explícita” (2010,  p.58)

Además, “el contrato psicológico está orientado al futuro. Sin la promesa de un futuro intercambio, ninguna de las partes tiene un incentivo para proporcionar nada al otro y la relación puede que no perdure” (Muchinsky, 2004, p.249). 

Asimismo, también indica que no se hace de una sola vez, sino que se revisa, se replantea, durante la permanencia del individuo en la organización. Así, cuanto más dure la relación  y cuanto más interactúen ambas partes, más amplias serán la serie de contribuciones que pueden ser incluidas en el contrato” (2004, p.249). 

Además, cita a Rousseau y Parks en que el mismo empleo se puede percibir como una promesa, pues lo consideran como un contrato implícito de un futuro empleo continuado (2004, p.249).

Dicho esto, podemos inferir que el contrato psicológico es de carácter implícito, está vinculado a las expectativas (de la organización a la persona y viceversa), varía en el tiempo, y justamente ello es lo que lo difiere de los contratos jurídicos, su carácter cambiante.

¿La incorporación a una organización implica la necesaria configuración de ambos tipos de contrato?

Sí, al momento en que se incorpora a alguna organización es necesario configurar contratos jurídicos y psicológicos. Será necesario el contrato jurídico, pues desde un inicio se deben tener en claro; es decir, hacer explícito las normas a cumplir dentro de la organización, las funciones a realizar dentro de ella, la remuneración que será retribuida por el cumplimiento de dichas funciones.  

Los términos y condiciones establecidos en dicho contrato se deben asumir y cumplir bajo obligación. Asimismo, el contrato psicológico se dará de manera automática, pues siempre andamos formando expectativas acerca de lo que haremos. Así, el individuo formará expectativas de la organización a la cual integrará y viceversa. 

En el transcurso, ambos notarán o percibirán si se están cumpliendo o no las expectativas formadas en un inicio y se hablaría entonces de una ruptura de contrato psicológico. Las expectativas formadas en dicho contrato se pueden cumplir o no. Hay que tener en cuenta que el incumplimiento de las expectativas llevará a efectos negativos en términos de satisfacción laboral, compromiso organizacional, en el rendimiento, etcétera.


TRES ASPECTOS CONTENIDOS EN UN CONTRATO JURÍDICO


Entre los aspectos que podemos encontrar en un contrato jurídico son las funciones a cumplir que tendrá la persona al entrar en alguna organización, la duración de este contrato y las remuneraciones en forma de recompensa por cumplir con sus funciones y el contrato. 

¿ESTOS ASPECTOS DEL CONTRATO JURÍDICO DEBEN GUARDAR CORRESPONDENCIA CON LOS ASPECTOS DE UN CONTRATO PSICOLÓGICO?

Deben guardar correspondencia con el contrato psicológico, pues, las expectativas tendrán un papel importante en el rendimiento al momento de cumplir con las funciones. Robbins indica que existe la suficiente evidencia que demuestra que las personas tratan de validar sus percepciones acerca de la realidad, aun cuando dichas percepciones sean defectuosas. 

El conocido efecto Pigmalión explica que las expectativas de las personas determinan su comportamiento (1999, p.101). Es decir, si el jefe de alguna área espera grandes cosas de su personal, difícilmente lo defraudarán. Del mismo modo, si el jefe espera que su personal se desempeñe al mínimo, tenderán a comportarse de dicha manera. El resultado, entonces, es que es probable que las expectativas se conviertan en realidad (Robbins, 1999, p.101). 

En general, en un contrato psicológico se dan las expectativas, y dichas expectativas es que se cumpla lo estipulado en el contrato jurídico, por lo que deben guardar correspondencia directa.

¿CUÁL ES LA NATURALEZA DE LOS ASPECTOS COMPRENDIDOS EN UN CONTRATO PSICOLÓGICO?

Según Muchinsky la naturaleza del contrato psicológico es de dos tipos, transaccional y relacional. Cita a Rousseau en que el contrato psicológico consiste en un continuo que va de lo transaccional a lo relacional. Los contratos transaccionales se caracterizan por ser de tiempos cortos y obligaciones específicas. La mejor compensación es por medio de recursos financieros. Se basan en el propio interés (2004, p.249). La implicación personal y emocional es limitada. No se interesa en el desarrollo personal del trabajador, sino más bien en las habilidades que ya tenía. Los términos de su contrato son explícitos y no dan lugar a ambigüedades (Palací, 2005, p.107). 

Por otro lado, los contratos relacionales se basan en un compromiso indefinido y en la confianza entre ambas partes. La relación es de tiempo indefinido y además “concierne a la persona en su totalidad”. Está bajo una condición dinámica y flexible que hace al contrato sujeto a cambios. A la persona involucrada le afecta en varios ámbitos, no sólo en lo laboral, sino también en lo social y familiar. Se van modificando los términos con el paso del tiempo (Palací, 2005, pp. 106-107). Se valora más a la relación que al interés propio. Así, una parte da prioridad a los intereses de la otra parte sobre los suyos propios (Muchinsky, 2004, p.249).


ASPECTOS IMPLÍCITOS EN UN CONTRATO PSICOLÓGICO DESDE LA PERSPECTIVA DEL INDIVIDUO


Desde la perspectiva del individuo, los aspectos que deben ser implícitos en un contrato psicológico es que la organización al cual pertenecerá  lo trate de manera justa, lo trate con respeto, que le proporcione condiciones aceptables de trabajo, que le comunique claramente cuál es la jornada justa y que le brinde retroalimentación sobre su desempeño, seguridad laboral, oportunidad de desarrollarse profesionalmente.

ASPECTOS IMPLÍCITOS EN UN CONTRATO PSICOLÓGICO DESDE LA PERSPECTIVA DE LA ORGANIZACIÓN.


Desde la perspectiva de la organización, los aspectos que deben ser implícitos en un contrato psicológico es que el individuo con el cual se “hará” dicho contrato demuestre buena actitud al momento de laborar, que siga las instrucciones, que demuestre lealtad a la organización, que haga su mejor esfuerzo por cumplir sus actividades, que haga uso pleno de sus capacidades y competencias


REFERENCIAS

Alcover, C. & Gil, F. (2003). Introducción a la psicología de las organizaciones (1º ed.). España: Alianza Editorial.

Muchinsky, P. (2004). Psicología aplicada al trabajo (1º ed.) España: Thomson.

Gibson, Ivancevich, Donnelly, Konopaske (2006). Organizaciones: comportamiento, estructura, procesos (12º ed.). México: Mc Graw Hill.

Griffin, R. & Moorhead, G. (2010). Comportamiento Organizacional: gestión de personas y organizaciones (9º ed.). México: Cengage Learning.

Luthan, F. (2008). Comportamiento Organizacional (11º ed.). México: McGraw Hill.

Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (2015). Código Civil: Decreto Legislativo Nº 295. Recuperado de: http://spij.minjus.gob.pe/notificacion/guias/CODIGO-CIVIL.pdf

Muchinsky, P. (2004). Psicología aplicada al trabajo (1º ed.) España: Thomson.

Palací, F. (2005). Psicología de la Organización (10º ed.). España: Pearson Educación.

Robbins, S. (1999). Comportamiento Organizacional (8º ed.). México: Prentice Hall.

Robbins, S. (2004). Comportamiento Organizacional (10º ed.). México: Prentice Hall.



2020/05/17

Indicadores para saber el grado de participación y pertenencia de las personas a una organización

Una vez que ya sabemos, con exactitud, qué es la participación y pertenencia de una persona a una organización; y qué diferencia a estos conceptos, tenemos ya la capacidad de poder resolver estas dudas: ¿la participación de una persona a una organización conlleva necesariamente la pertenencia? y ¿la pertenencia de una persona a una organización conlleva necesariamente la participación?

Además, responderemos a dos preguntas frecuentes respecto al tema: ¿Cómo saber el grado de participación y pertenencia de una persona a una organización? Hablaremos de tres indicadores para evaluarlas.



Sentido de Pertenencia y sentido de participación




¿La participación en una organización conlleva a la pertenencia?


La participación en una organización no conlleva necesariamente la pertenencia a ella, pues parto del hecho de que todos somos diferentes, quizás algunos consideren el hecho de que si son tomados en cuenta por la organización en la toma de decisiones, se identificarán con ellos y hablaré de un “nosotros” y no de “ellos”, los problemas son “nuestros”, no de terceros. 

Sin embargo, el sentido de pertenencia es más que eso, implica compartir las normas establecidas por la organización, sentir alguna satisfacción por el hecho de pertenecer a la organización y estar motivado a asumir los roles planteados. 

Entonces, puede existir alguien en la organización, que no comparte con la organización, pues esta es una de las principales causantes de la contaminación en el país, y, por tanto, no comparte con las “normas” de la organización, pero está ahí por la seguridad de un sueldo, o porque el monto de esta es elevada; entonces, por más participación que tenga en ella jamás podrá identificarse con la misma, y su sentido de pertenencia será baja. 


¿La pertenencia a una organización conlleva a la participación?


La pertenencia a una organización tampoco conlleva necesariamente a la participación en ella. Alguien puede sentirse plenamente identificado con la organización, pues comparte las normas, siente satisfacción por el hecho de pertenecer al grupo, siente motivación por asumir los roles asignados. 

En consecuencia, en cuanto a su participación, obviamente querrá participar en la medida de lo posible, pues está contento allí, pero esta será limitada, tendrá un límite, un tope, hasta donde la organización se la permita, pues escapa de sus manos, la participación debe ser planteada desde los cargos más altos hacia abajo. Por tanto, no dependerá de él el grado de participación que tenga en la organización.

Tres indicadores para saber el grado de participación en una organización


El primer indicador sería si la persona, sabiendo que es parte de una organización, está facultada para plantear opiniones, comentarios e ideas al momento de tomar decisiones en la organización. Así, se verá si es partícipe en la toma de decisiones.

El segundo indicador es cuánto control tiene en su vida laboral, obviamente, para ello, se debe capacitar a los miembros, pues si tendrán esta libertad necesitarán de más capacitaciones para poder ejercerla de manera más eficaz. Como bien sabemos, la motivación y compromiso con las tareas asignadas son consecuencias de la participación en el grupo. 

De este modo, un tercer indicador podría ser la motivación que tengan los miembros de la organización, el compromiso con las decisiones y la organización. Ello, obviamente, no implica que haya participación, pero puede ser un factor.

Tres indicadores para saber el grado de pertenencia a una organización


El primer indicador sería cuán comprometido está con cumplir los objetivos que tiene el grupo en el que se encuentra, cuán propio hace los objetivos. Alguien que tiene un elevado sentido de pertenencia a un grupo, dará todo para que el grupo salga adelante. 

El segundo indicador es que las personas que tienen alto grado de pertenencia, desean hacer lo que sus roles les exige. Es decir, es coincidente lo que desean con lo que tienen que hacer por la organización. Este deseo por hacer bien las cosas, motivará al resto del grupo y habrá una interestimulación mutua (Newcomb 1972:729). 

El tercer indicador es cuán cohesivo es el grupo al que pertenece la persona a analizar, pues un grupo que es cohesivo, por lo general, e debe a que los miembros tienen un fuerte sentimiento de pertenencia y todos están augustos por ser parte de ella. Por tanto, todos aportan de igual manera, existe un buen clima dentro del grupo, ello conlleva a que haya una muy buena cohesión de grupo.


2020/05/11

Diferencias entre PARTICIPACIÓN y PERTENENCIA en las organizaciones

El hecho de pertenecer y participar en una organización suele confundirse y nos puede llevar a creer que se trata de lo mismo, pero no es así. En este artículo veremos a detalle de qué trata cada uno de estos términos para luego poder explicar las diferencias que hay entre participación y pertenencia, en el contexto de las organizaciones.

diferencias entre participación y pertenencia



ÍNDICE

QUÉ ES PARTICIPACIÓN

En primer lugar, el término participación “se refiere al grado en que el conocimiento, opiniones e ideas de una persona se incluyen en el proceso de toma de decisiones” (Gibson et al., 2006:24). 

En efecto, como bien señala Robbins, es el acto con el cual se hace involucrar al trabajador con la organización. Así, se hace uso de sus capacidades. En consecuencia, se alienta a un mayor compromiso con la organización. Ello, acercaría  más al éxito de la misma. Asimismo, indica también que el hecho de que los trabajadores participen en las decisiones que los atañe y ofrecerles control sobre sus vidas laborales, tendrá consecuencias positivas, pues se sentirán más motivados y más comprometidos con las decisiones y con la organización. Por tanto,  sus niveles de productividad y satisfacción en el trabajo serán mayores (1999:208).

Otra definición importante es la que brinda Alles al citar a Davis y Newstron en que la “participación es el involucramiento mental y emocional de los individuos en situaciones grupales que los estimula a contribuir a favor de las metas del grupo y a compartir la responsabilidades sobre ellas” (2012: 210). 

Participación en organizaciones


Si los trabajadores no se involucran de manera mental y emocional no será posible la participación. La participación no solo es aceptar. Si las personas participan realmente, se sienten motivadas y así aportarán también con ideas que agreguen valor (Alles, 2012:211). Dicha participación los incitará a aceptar la responsabilidad de las actividades de la organización. Así, cuando hablen de ella, usarán un “nosotros”, en lugar del “ellos”. El problema se vuelve “nuestro” y no de un tercero.

Además, Griffin señala que el empowerment promueve la participación, porque permite a los trabajadores establecer sus metas de trabajo, tomar decisiones y resolver problemas dentro de sus áreas de responsabilidad (2010:125). Adicional a ello, recomienda que en lugar de solo señalar a los trabajadores cómo hacer su trabajo, se les puede pedir que tomen las decisiones que crean convenientes de cómo hacerlo, pues ellos en base a su experiencia y conocimientos podrían tener la capacidad de mejorar su productividad. 

Lo ejemplifico con un caso, el de Chaparral Steel, que se encarga de producir acero; el cual permite a sus trabajadores notable autonomía en la manera en que desempeñan sus labores. Lo interesante del caso es que la empresa al necesitar un torno de laminado, lo que hizo no fue solo desembolsar y comprar, sino que puso la decisión de la compra acerca de qué máquina, en manos del operador que hará uso de ella (Griffin & Moorhead, 2010:127).

Sin embargo, existen ciertas condiciones para que los programas de participación sean efectivos. Griffin explica cuatro condiciones: el primero, sería tratar de propagar dicha autonomía hasta los escalones más bajos de la organización. Si se promueve la participación solo en algunas áreas, tendrá pocas probabilidades de éxito (2010:127-128). 

El segundo, la organización que desea difundir la participación, debe estar comprometida a mantenerla en el tiempo, pues, de lo contrario, los trabajadores estarán resentidos si se les da más control solo para más adelante reducirlo o retirarlo. 

Tercero, dicha organización, de igual manera, se debe comprometer con las capacitaciones. Si los trabajadores tienen más libertad en cuanto a la forma en que trabajan, necesitarán una mayor capacitación para que de esta manera puedan ejercerlo de forma más eficaz. 

La cuarta condición es que la organización en su esfuerzo de querer empoderar a sus trabajadores debe ser de manera sistemática, pues indica que entregarles demasiado control rápidamente puede significar un desastre (2010:128).

 QUÉ ES PERTENENCIA

En segundo lugar, el término pertenencia lo podemos asociar con la competencia compromiso; es decir, que las personas sientan los objetivos de su organización como propios, además, sentir orgullo por el solo hecho de pertenecer a la organización en la que se encuentren (Alles 2012:303). Otra definición que considero importante y por ello la incluyo es la que brinda Newcomb, quien señala que el sentimiento de pertenencia positivo es “una predisposición a encontrar satisfacción a ciertos motivos a través de la asunción de un rol de miembro, con la anticipación confiada de que la comprensión que uno tiene de las normas del grupo es compartida por otros miembros” (1972:729).

Sentido de pertenencia en las organizaciones



Cuando los miembros de una organización tienen enérgicas actitudes de pertenencia, éstas tienden a servir como fuentes de mayor motivación recíproca. Así, se establece una especie de reacción circular. Llegan a desear a hacer aquello que sus roles les exigen, en mayor medida que antes. Dicho aumento de la motivación por la interestimulación mutua es el refuerzo grupal. Ello, gracias al sentido de pertenencia de sus miembros (Newcomb, 1972:729). 

Los miembros del grupo motivarán a los otros miembros en la medida en que cada uno de ellos se responsabilice por el rol que se les asigne. Cuanto mayor sea el nivel en  que una persona asume su rol, llamará la atención de los otros miembros. 

Así, de manera más intensa se sentirán motivados a asumir sus propios roles de manera similar (Newcomb, 1972:730). Lo interesante del sentido de pertenencia, es que cuando una persona la tiene hacia una organización, estará predispuesta a hallar motivos de satisfacción por ser parte de ella (Newcomb, 1972:726). 

Una persona que tiene deseos de pertenecer a un grupo o alguna organización está predispuesta a asumir un rol como miembro de ella. Cualquiera que sea la satisfacción que una persona considere por el hecho de ser parte de algún grupo, la obtendrá al asumir un rol como miembro del mismo. 

Quizás el asumir un rol pudo haber sido, en un inicio, solo el medio para obtener satisfacciones. Pero los medios se transforman en fines, el asumir dicho rol, se transformará, por decirlo de alguna manera, en una fuente de satisfacción en sí misma (Newcomb, 1972:728)
           
            El sentimiento de pertenencia es tal, que “jala” a los que no se sienten identificados con la organización y lo que sucede es que lo que la persona desea hacer y lo que le es exigido por su rol en la organización son idénticas (Newcomb, 1972:730). Otro beneficio del sentimiento de pertenencia es que en la medida en que sea mayor el número de miembros que tienen sentimiento de pertenencia, el grupo será más cohesivo (Newcomb, 1972:732). 

Como comentario personal, esto es muy importante, pues considero que cuanto más cohesivo sea un equipo, sus probabilidades de éxito serán mayores. Además, al momento de reunirse el equipo de trabajo, la actitud al momento de acudir a ella, es totalmente distinta la de los miembros de un equipo cohesivo y la de los miembros de un equipo no cohesivo, y la actitud es muy importante, quizás hasta más que la aptitud, pues la conducta es afectada por nuestras actitudes.

DIFERENCIAS ENTRE PARTICIPACIÓN Y PERTENENCIA EN UNA ORGANIZACIÓN

La diferencia entre participación y pertenencia, es que a la primera podemos denominarlo como un acto, una acción. Es el acto de participar en las decisiones que puedan afectar su vida laboral, el hecho de ser partícipe en el planteamiento de metas. 

La segunda, el sentimiento de pertenencia, más que un acto, es una relación que existe entre una persona y alguna organización, es cuán comprometido está con los objetivos de la organización, cuán suya las hace, cuán propias las hace. 

Segunda diferencia que puedo plantear es que el hecho de que un grupo participe en la toma de decisiones, no hace que el resto también lo haga o que por lo menos sientan interés en hacerlo. Por otro lado, el sentido de pertenencia sí puede “arrastrar” a los otros, en la forma de asumir los roles, pues cuando los miembros de una organización tienen enérgicas actitudes de pertenencia, éstas tienden a servir como fuentes de mayor motivación recíproca. 

Si uno asume de manera responsable y eficaz su rol dentro de una organización, los otros se sentirán motivados para cumplir con lo que les exige su rol de manera similar. La tercera diferencia es que la participación dependerá de que los que dirigen la organización desean plantearla al resto de la misma y permitirles hacer parte de la toma de decisiones. En cambio, en el sentido de pertenencia entra en juego, la identificación de la persona con la organización, si comparte o no con las normas establecidas por la misma. Es una relación bilateral.


REFERENCIAS





Luthan, F. (2008). Comportamiento Organizacional (11º ed.). México: McGraw Hill.

Newcomb, T. (1972). Manual de Psicología Social (4º ed.). Argentina: EUDEBA.